
Un factor común presente habitualmente en muchas organizaciones es la falta de tiempo para mejorar. La «abrumadora» carga de trabajo revierte en una supuesta falta de tiempo para poder aprender, analizar, reflexionar, y tomar decisiones que nos permitan evitar errores que se han cometido en el pasado, planificar lo que queremos hacer, investigar las razones de nuestros resultados no alcanzados y, en definitiva, mejorar. La verdad detrás de la mejora Detrás del tantas veces oído “No tengo tiempo” se esconde